Las canciones, cuenta, tienen ese don mágico de trasladarte a un momento de tu vida instantáneamente. El emblemático disc jockey de las décadas de los ’70 y ’80 presenta una colección de 12 discos con los éxitos y los temas que te hacen viajar en el tiempo siempre.
Paradójicamente a las reglas del mítico juego infantil, en este caso, ya se conocía el tesoro y el lugar en donde se encontraba. Restaba, entonces, la persona autorizada para seleccionarlo, compilarlo y presentarlo en sociedad. Quién sino Alejandro Pont Lezica, desde hace más de tres décadas icono de las fiestas más importantes de la noche porteña, para desplegar su colección, aquella que reúne la mejor música de todos los tiempos.
Desde que comenzó a trabajar como disc jockey nunca se alejó de la música. Dirigió radios, tiene su productora de eventos y participa en Mega 98.3 en un segmento denominado “La historia del rock nacional”.
¿Qué representaba ser disc jockey en los años ’70, ’80?
En ese momento, colocamos a la palabra disc jockey como una profesión. En aquel entonces, lo artístico del disc jockey no existía. Nosotros logramos ponerlo en el diccionario, pero además, fuimos muy afortunados con el mundo y sobre todo con la música que nos tocó. En esos años nació el rock duro, el hippismo, la música disco, el rock argentino, eran todas estructuras creativas en el género que fueran. En lo personal, es lo más maravilloso que me pasó en la vida, es realmente una pasión.
Los tiempos fueron cambiando y el rol del disc jockey o “musicalizador” -tal como Pont Lezica se definió al comienzo de la entrevista- también se fue transformando. “Yo siempre defendí que el disc jockey es un artista y un comunicador social. La diferencia es que antes se hacía artista en su lugar del trabajo y hoy, el dj es un artista que está percibido y respetado como tal. La gente va a un lugar a escuchar lo que él propone. Se acepta y no se cuestiona”.
El emblemático disc jockey menciona que nunca programó un set de canciones. “Nunca sé lo que voy a poner dentro de un minuto. Sí conozco todo lo que tengo, sé cuáles son aquellos temas que a la gente le gustaría bailar y que generan un estado de ánimo, motivan o energizan. Pero no sé que voy a poner”. Asimismo, y después de más de tres décadas de dedicarse a la profesión, confiesa que antes de poner el primer tema, todavía siente que le tiembla un poquito el pulso y que le sube la adrenalina. “Es una sensación única, es el compromiso que yo tengo. Salir a poner música con el sentimiento y con la misma sinceridad con la que lo hice siempre”.
¿Cómo surgió la idea de armar “Alejandro Pont Lezica Collection"?
Comenzó con una conversación que tuve con el presidente de EMI, en la que le mencioné que me daba pena que hubiese algunos temas que nunca más la gente podría conocer o vivir. A eso, me respondió: ¡Ahí tenés el catálogo de la compañía, hacé lo que quieras!. Así empezó todo.
Con la libertad pero también con la responsabilidad de que por sus manos pasaran tantos nombres de artistas y tantas canciones reconocidas, Pont Lezica tomó con ganas el desafío. “Lo primero que se caía de maduro, era que no podría ser un solo disco el que reflejara lo que estábamos pensando. Entonces, surgió la idea de armar una colección de 12 y el próximo paso fue volver a EMI para proponerla. Cuando me dieron el ok empezamos a trabajar. Después, los mismos artistas y las propias canciones me fueron llevando a crear los conceptos que hacen a cada disco”. Aquí, en palabras de Alejandro Pont Lezica, qué encierra cada uno de los álbumes de la primera parte colección:
I. No caminho de Joao: “En homenaje a Joao Gilberto, el inventor de la Bossa Nova, el disco contiene temas de un montón de artistas que realizaron versiones de otros autores o que se inspiraron en este estilo para la composición de sus canciones. Hay interpretaciones de Norah Jones, y algunas otras joyas, por ejemplo, un tema de fines de los ’60 de los uruguayos Hugo y Osvaldo Fattoruso, versiones de Milton Nascimento, Chico Buarque. Además, clásicos de la Bossa Nova en otras versiones que quizás la gente no conoce y me parecen un lindo rescate. Para este disco, le pedí al ingeniero que los temas estén muy cerquita, entonces se genera un clima especial, casi sin silencios desde el inicio hasta al final”.
II. Classic Feelings: “Este disco refleja los temas románticos, la música lenta que hizo historia. En las décadas de los ’70 y ‘80 en las discotecas se bailaba música lenta, era una ceremonia porque el baile era uno de los elementos claves en el lenguaje de la seducción”.
III. Roll with the 80’s: “Contiene aquellos temas que marcaron los ’80, canciones que fueron hits, que la gente bailaba en los boliches muy fuertemente. Es un disco que empieza con Queen y sigue con otros artistas que fueron muy famosos en su momento como Julianne Lennon, David Bowie, Simple Mind, Blondie. Además, puntualmente, lo que hice en este disco fue colocar unas versiones que no han sido comunes”.
IV. Real Love: “Este disco refleja mucho la balada de la FM que se instaura en Argentina a mediados de los ‘80. Tiene muchísimos super hits, temas muy románticos en inglés, de Genesis, Sinéad O’Connor y también algunos muy populares. Creo que le va a gustar mucho a la gente, porque además de encontrarse con la música, se van a encontrar con canciones muy importantes, que son como fotografías que te trasladan, te disparan automáticamente a momentos de tu vida”.
V. Golden Pops: “Es la base de la música pop. Incluye canciones que fueron inmortales, muy populares en su momento, que generaron moda y hasta coreografías de baile. Contiene a artistas que eran como cañitas voladoras que hacían multimillonarias ventas con un tema y después no se los escuchaba nunca más y también otros que se hicieron conocidos en ese momento, y luego siguieron forjando una carrera exitosa. Es un poco eso y el recuerdo de canciones que fueron muy populares a lo largo de la historia”.
VI. Standard Forever: “Son canciones maravillosas de todas las épocas, en versiones de otros artistas tan maravillosos como esas canciones. Hay una versión de Volare por David Bowie, Robie Williams, con un tema muy famoso que se hizo conocido por una versión que hizo Frank Sinatra con su hija, hay otros de The Beatles, versionados por Tina Turner, Joe Cocker; hay uno de U2. Es un disco interesante porque uno nunca se imagina a esos artistas cantando esos temas. El título ‘standard’ es entendido en el lenguaje del jazz, como una interpretación de una composición que ya se hizo famosa. Me pareció un paraguas que atrapaba mucho más el espíritu que quería transmitir. Es esa recreación que le ha puesto un músico para enriquecer una obra que de por sí es muy difícil modificarla, porque ya es casi perfecta. Pero la llegada de un artista que le da su toque, la renueva, le da un color distinto y eso es lo lindo que un nuevo oyente descubre”.
Los seis discos de la segunda etapa de la colección –que saldrá a la venta a fin de año- está más virada al rock americano, al sinfónico, al hard rock y tiene algunos temas con conceptos más calientes. “Tiene que ver con el reggae y con la música negra”, concluye Pont Lezica.
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